Naturaleza

5 destinos alternativos de Colombia

Escondidos entre montañas, selvas o en los confines de vastas llanuras, en Colombia existen una serie de maravillosos destinos alternativos.

Alguien dijo alguna vez que no existe una Colombia sino varias colombias y no se equivocaba. Atravesada de norte a sur por tres cordilleras, bendecida por dos océanos, dotada de selva y llano, Colombia despliega destinos alternativos para explorar por turistas de todo el mundo, amantes de la naturaleza.

La Macarena- Caño Cristales.

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“El río que se escapó del paraíso”, llamado así por el ecologista colombiano Andrés Hurtado

“El río que se escapó del paraíso”, llamado así por el ecologista colombiano Andrés Hurtado

El municipio de La Macarena, situado al sur de la Sierra de La Macarena, en los límites del departamento del Meta con el Caquetá, se ha ido convirtiendo en la joya del ecoturismo en Colombia. Todos los años, de julio a diciembre (temporada de lluvias) los turistas ansiosos llegan para conocer el célebre río de cinco colores.

Se trata de Caño Cristales, un arroyuelo que nace en la Sierra y desciende apaciblemente entre inauditas rocas milenarias (son una prolongación del escudo guayanés) sobre un manto de plantas acuáticas endémicas (macarenia clavigera) principalmente rojas y en menor medida amarillas y verdes, que con el brillo del sol causan una visión asombrosa. Se recomienda una estadía mínima de tres días y contratar los servicios de una agencia de viajes.

Puerto Inírida y los Cerros del Mavecure.

Mavecure Colombia

El hermoso panorama de los cerros del Mavecure apareciendo ante la mirada asombrada de los turistas es algo que no puede vivirse sin llegar antes a Puerto Inírida, capital del selvático departamento del Guainia.

Los cerros del Mavecure son quizás uno de los tesoros escondidos mejor guardados de Colombia, a pesar de que toda su magnificencia fue el escenario final de la laureada película El abrazo de la serpiente. Para llegar a este excepcional paraje del norte de la amazonia basta salir del puerto del pueblo y recorrer una hora y media en lancha hasta la población de El Remanso. Una vez allí se emprende una caminata cerro arriba.

Puerto Carreño y el enorme Orinoco.

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Puerto Carreño, capital del departamento del Vichada, en el extremo oriental de Colombia, es un reconocido destino de pesca deportiva. Es un lugar ideal para admirar a los extraños delfines rosados, que suelen aparecer en la desembocadura del río Meta de una manera mucho más cercana que los avistamientos del río Amazonas.

Se recomienda subir al Cerro de La Bandera, desde donde se obtiene una linda vista del municipio, la confluencia del río Bita y Meta. También vale la pena visitar el Refugio Natural Bojonawi (reserva dedicada a la investigación científica) y visitar comunidades indígenas como la amorua, en Casuarito (a una hora en lancha río abajo), situada al pie del cerro Guaripa, en cuya base reposan inscritos petroglifos centenarios.

Pitalito y San Agustín.

San Agustín Colombia

En la montañosa jurísdicción de Pitalito, en el sur del departamento del Huila, se encuentra el famoso Parque Arqueológico. Es la tierra en donde hace más de mil años una desconocida cultura indígena forjó estas célebres estatuas de piedra.

Además de visitar el parque y sus distintos espacios, los turistas pueden subir al Alto de la Chaquira, divisar el imponente cañón del Magdalena y bajar hasta el estrecho lecho de rocas por donde, a una velocidad frenética, desciende el que muchos kilómetros más adelante será el principal río de Colombia.

San José del Guaviare, del llano a la selva.

Guaviare ProColombia

Situado al lado del caudaloso río Guaviare, formado por la unión de los ríos Ariari y Guayabero (el mismo río a donde caen las aguas de Caño Cristales), este municipio de corte comercial suele recibir en sus calles a los indígenas nukak maku, tribu que hace un par de décadas estableció contacto con la civilización.

Desde San José pueden emprenderse diversas actividades como hacer kayak en la refrescante laguna negra; visitar la ciudad de piedra, una suerte de bosque poblado de extrañas formaciones rocosas que forman estrechos pasadizos; admirar los petroglifos que desaparecidos pueblos indígenas pintaron sobre la roca y que hoy se conservan como un admirable tapete rojo que nos hable desde el pasado; atravesar un cerro a través de una cueva atestada de murciélagos, entre otras emocionantes actividades.

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