Sensaciones

En el valle de Los Altares

En Chubut entre el océano atlántico y la cordillera de los Andes, surgen del interior de la tierra formaciones geológicas muy antiguas que embellecen, con sus líneas y colores, el monótono paisaje.N/A

En una desértica y aislada región de la meseta patagónica dominada por un interminable horizonte, ubicada al noroeste de la provincia de Chubut (Argentina), a mitad de camino entre el océano atlántico y la cordillera de los Andes, surgen del interior de la tierra formaciones geológicas muy antiguas que embellecen, con sus líneas y colores, el monótono paisaje.
Altos murallones de intensos tonos rojizos y violáceos, donde la lluvia y el viento esculpieron enigmáticas geo-formas, se elevan desafiantes a través de profundos cañadones y el serpenteante cauce del río Chubut, en el valle de Los Altares.
Este impactante territorio fue recorrido, en otros tiempos, por pueblos originarios y por cazadores Tehuelches, quienes dejaron en el arte rupestre el testimonio de su existencia. Hoy, algunos de sus descendientes trabajan la piedra con maestría, fabricando puntas de flechas y collares que ofrecen a los turistas en Los Altares, un pequeño pueblo escondido entre rocas y frondosos álamos en la costa del río Chubut.
Dejamos atrás el lugar para continuar el viaje hacia Paso de Indios, otro pueblo ubicado en el cañón del río Chubut, buscando descubrir nuevas figuras en los paredones rocosos, donde el contraluz del sol de la tarde y nuestra imaginación dibujan insólitas formas que hacen inolvidable la travesía.
Una de ellas la encontramos en una curva del camino, imponente, desafiante. La enorme figura emergió de la nada ocultando el desértico paisaje. ¿Un navío en el desierto patagónico?... Sí, pero compuesto por rocas y coloridos sedimentos, ahora inmóvil y silencioso, que los lugareños denominaron “El Barco”.