Situado en el sur de Brasil, Paraná cuenta con 399 municipios y una población de casi 10 millones de habitantes. Dispone de cuatro regiones bien diferenciadas y aptas para recibir a turistas de todo el mundo: Litoral, Curitiba y Región Metropolitana, Campos Gerais y la Región Oeste.
El Litoral recibe al viajero con su incomparable belleza y sus históricas ciudades de más de 500 años. Paranaguá, por ejemplo, con su arquitectura y calles del período colonial; o Guaraqueçaba, en donde la paz y la tranquilidad encuentran sus máximas expresiones en el Parque Nacional Superagüi y la Reserva Natural do Salto Morato.
La siguiente parada fue Curitiba, donde el avance del urbanismo se complementa con toda la imponencia de sus parques y bosques; una ciudad que hace máximos esfuerzos para que el desarrollo circule por la misma vía que el cuidado por la naturaleza. En ese equilibrio resplandecen auténticas postales futuristas, como la estructura tubular de la Opera de Arame, con capacidad para 2.400 personas, o el Museo Oscar Niemeyer, proyectado por el famoso arquitecto.
MAS PARA CONOCER.
Un poco más al centro de Paraná hace su aparición la tercera región destacada por Demiate: Campos Gerais, el camino que tomaban los troperos que iban desde la ciudad de Viamão, en Rio Grande do Sul, hasta Sorocaba, en São Paulo. El rafting, el trekking y otras actividades de turismo aventura conforman un vasto abanico de opciones turísticas para realizar allí, a partir de imponentes escenarios como el cañón de Guartelá o el Parque Estadual de Vila Velha.
La última cuenta de este preciado collar es La Región Oeste, una de las más bellas de Paraná, en la que se destacan Las Cataratas de Iguaçu, el Parque Nacional de Ilha Grande, y la represa Itaipú, entre otros.
El Litoral recibe al viajero con su incomparable belleza y sus históricas ciudades de más de 500 años. Paranaguá, por ejemplo, con su arquitectura y calles del período colonial; o Guaraqueçaba, en donde la paz y la tranquilidad encuentran sus máximas expresiones en el Parque Nacional Superagüi y la Reserva Natural do Salto Morato.
La siguiente parada fue Curitiba, donde el avance del urbanismo se complementa con toda la imponencia de sus parques y bosques; una ciudad que hace máximos esfuerzos para que el desarrollo circule por la misma vía que el cuidado por la naturaleza. En ese equilibrio resplandecen auténticas postales futuristas, como la estructura tubular de la Opera de Arame, con capacidad para 2.400 personas, o el Museo Oscar Niemeyer, proyectado por el famoso arquitecto.
MAS PARA CONOCER.
Un poco más al centro de Paraná hace su aparición la tercera región destacada por Demiate: Campos Gerais, el camino que tomaban los troperos que iban desde la ciudad de Viamão, en Rio Grande do Sul, hasta Sorocaba, en São Paulo. El rafting, el trekking y otras actividades de turismo aventura conforman un vasto abanico de opciones turísticas para realizar allí, a partir de imponentes escenarios como el cañón de Guartelá o el Parque Estadual de Vila Velha.
La última cuenta de este preciado collar es La Región Oeste, una de las más bellas de Paraná, en la que se destacan Las Cataratas de Iguaçu, el Parque Nacional de Ilha Grande, y la represa Itaipú, entre otros.


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