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San Sebastián: auténtico paraíso terrenal

Preferido por los paulistas, el municipio de San Sebastián constituye una excelente opción para quienes desean vacacionar en un lugar privilegiado por la naturaleza. Sus imponentes paisajes de playa ofrecen al visitante un marco ideal para el descanso y la tranquilidad.
Situado en la región nortSituado en la región norte del litoral paulista, en Brasil, el municipio-balneario de San Sebastián se erige como un sitio óptimo para unas vacaciones signadas por el relax y la originalidad, a partir de sus bellas postales de sol y mar, y pequeñas y pintorescas ciudades en las que prevalecen la tranquilidad y el contacto con lo agreste.
Situado a 190 km. del aeropuerto de Guarulhos, en la ciudad de San Pablo, el destino posibilita al pasajero recorrer los 30 km. de playas para todos los gustos que integran el municipio.
En toda su geografía reúne a urbes ricas por su acervo histórico y cultural, además de maravillosas playas (como Maresías, Camburí y Juquehy); y una agitada vida nocturna en Laos y Sirena.
Así, por ejemplo, Toque-Toque, Toque-Toque pequeño y Santiago se caracterizan por ser playas con aguas calmas. Maresías, en cambio, reúne todas las características de un balneario con vida propia, a partir de sus bares, pizzerías y discotecas. Para las familias, nada mejor que Juquehy, de aguas tranquilas y fina arena.
Hasta hace 10 años, Camburí era una aldea de pescadores, por lo que mantiene su estilo rústico: sus calles de arena y pequeños bares y negocios construidos en madera le confieren pinceladas de absoluta calidez.
Juquehy, en cambio, es la playa con mayor concentración de barrios privados y condominios. Como se trata de un destino exclusivo, dispone de opciones de alojamiento privilegiadas: algunas posadas y un único hotel de lujo cuyas particularidades son el gusto exquisito en la decoración y el jerarquizado nivel de servicios.
Cerca de allí, a menos de una hora de Maresías, se ubica el municipio de Bertioga. En él se erige el balneario Riviera de San Lorenzo, sitio predilecto del jet set paulista, que ostenta una variada vida comercial: shoppings, supermercados, restaurantes de lujo y de tenedor libre a ambos lados de sus bulevares, con palmeras que transforman a este enclave en un sitio ideal para el pasajero exigente.
La infraestructura de San Sebastián en materia de alojamiento constituye otro elemento más para ubicarlo entre los destinos más visitados por los brasileños. Es por ello que desde hace unos años los paulistas de alto nivel económico eligieron a este enclave para pasar sus fines de semana.
Este ostenta 90 hoteles y posadas aproximadamente, además de 60 bares y restaurantes, una marina (el hotel Marina Canoa), un puerto y el Parque Estadual de la Sierra del Mar.

UN PASEO POR EL PASADO.
También es de destacar la parte histórica de San Sebastián: sus calles angostas y empedradas, así como sus casas coloniales de múltiples colores, que le otorgan un tinte muy particular. Esta ciudad siempre vivió del mar para exportar sus riquezas. Los antiguos dueños de estas tierras tenían como actividades predominantes la agricultura (azúcar y café) y la exportación de oro. Más adelante, durante el siglo XVIII, se transformó en un jerarquizado centro económico a partir de sus haciendas de café y azúcar. Con la declinación de esos rubros, la población pasó a vivir de la pesca artesanal y la venta de bananas, utilizando canoas procedentes de Santos que circulaban por toda la región.
Todas estas actividades fueron plasmando su impronta en San Sebastián, por lo que actualmente cuenta con siete cuadras de patrimonio histórico: la iglesia Matriz, la Casa Esperanza, el convento de Nuestra Señora del Amparo y la estancia Santana, entre otros atractivos.

DEPORTES Y NATURALEZA.
San Sebastián se erige además como un centro óptimo para la práctica de deportes. Tal marco de naturaleza posibilita a los amantes de la actividad física encontrar una multiplicidad de escenarios.
La costa de San Sebastián es el paraíso de los bikers amateurs y profesionales: aquel que prefiere transitar por corredores plenos de naturaleza puede pasear por los sectores de playas; en cambio, aquel que pretende entrenar un poco más fuerte debe optar por las subidas y descensos de sus carreteras.
Para la práctica del surf, Maresías, Paúba y Camburí ostentan las olas más altas. Las más fuertes se encuentran en la parte sur de Maresías, a partir de los fuertes vientos del este. En tanto, Guaecá, Baleia y Juquehy constituyen excelentes opciones para los principiantes. Por último, para los más profesionales, las bravas olas de Praia Brava representan todo un desafío.
En cuanto al buceo, las islas a lo largo de la costa de San Sebastián son puntos tradicionales para incursionar en los encantos del mundo submarino. Playas como las de Guaecá y Barequeçaba atesoran costas de aguas limpias, donde pequeños y principiantes pueden bucear los días de mar calmo. Sin embargo, el escenario preferido por los profesionales es el archipiélago de Alcatrazes.

SAN SEBASTIAN
Superficie: San Sebastián ostenta 520 km2, y 100 km. de costa.
Infraestructura: Posee aproximadamente 90 hoteles y posadas, y 60 bares y restaurantes.
Clima: Tropical húmedo.
Informes: Web:   www.litoralvirtual.com.br.

e del litoral paulista, en Brasil, el municipio-balneario de San Sebastián se erige como un sitio óptimo para unas vacaciones signadas por el relax y la originalidad, a partir de sus bellas postales de sol y mar, y pequeñas y pintorescas ciudades en las que prevalecen la tranquilidad y el contacto con lo agreste.
Situado a 190 km. del aeropuerto de Guarulhos, en la ciudad de San Pablo, el destino posibilita al pasajero recorrer los 30 km. de playas para todos los gustos que integran el municipio.
En toda su geografía reúne a urbes ricas por su acervo histórico y cultural, además de maravillosas playas (como Maresías, Camburí y Juquehy); y una agitada vida nocturna en Laos y Sirena.
Así, por ejemplo, Toque-Toque, Toque-Toque pequeño y Santiago se caracterizan por ser playas con aguas calmas. Maresías, en cambio, reúne todas las características de un balneario con vida propia, a partir de sus bares, pizzerías y discotecas. Para las familias, nada mejor que Juquehy, de aguas tranquilas y fina arena.
Hasta hace 10 años, Camburí era una aldea de pescadores, por lo que mantiene su estilo rústico: sus calles de arena y pequeños bares y negocios construidos en madera le confieren pinceladas de absoluta calidez.
Juquehy, en cambio, es la playa con mayor concentración de barrios privados y condominios. Como se trata de un destino exclusivo, dispone de opciones de alojamiento privilegiadas: algunas posadas y un único hotel de lujo cuyas particularidades son el gusto exquisito en la decoración y el jerarquizado nivel de servicios.
Cerca de allí, a menos de una hora de Maresías, se ubica el municipio de Bertioga. En él se erige el balneario Riviera de San Lorenzo, sitio predilecto del jet set paulista, que ostenta una variada vida comercial: shoppings, supermercados, restaurantes de lujo y de tenedor libre a ambos lados de sus bulevares, con palmeras que transforman a este enclave en un sitio ideal para el pasajero exigente.
La infraestructura de San Sebastián en materia de alojamiento constituye otro elemento más para ubicarlo entre los destinos más visitados por los brasileños. Es por ello que desde hace unos años los paulistas de alto nivel económico eligieron a este enclave para pasar sus fines de semana.
Este ostenta 90 hoteles y posadas aproximadamente, además de 60 bares y restaurantes, una marina (el hotel Marina Canoa), un puerto y el Parque Estadual de la Sierra del Mar.

UN PASEO POR EL PASADO.
También es de destacar la parte histórica de San Sebastián: sus calles angostas y empedradas, así como sus casas coloniales de múltiples colores, que le otorgan un tinte muy particular. Esta ciudad siempre vivió del mar para exportar sus riquezas. Los antiguos dueños de estas tierras tenían como actividades predominantes la agricultura (azúcar y café) y la exportación de oro. Más adelante, durante el siglo XVIII, se transformó en un jerarquizado centro económico a partir de sus haciendas de café y azúcar. Con la declinación de esos rubros, la población pasó a vivir de la pesca artesanal y la venta de bananas, utilizando canoas procedentes de Santos que circulaban por toda la región.
Todas estas actividades fueron plasmando su impronta en San Sebastián, por lo que actualmente cuenta con siete cuadras de patrimonio histórico: la iglesia Matriz, la Casa Esperanza, el convento de Nuestra Señora del Amparo y la estancia Santana, entre otros atractivos.
DEPORTES Y NATURALEZA.
San Sebastián se erige además como un centro óptimo para la práctica de deportes. Tal marco de naturaleza posibilita a los amantes de la actividad física encontrar una multiplicidad de escenarios.
La costa de San Sebastián es el paraíso de los bikers amateurs y profesionales: aquel que prefiere transitar por corredores plenos de naturaleza puede pasear por los sectores de playas; en cambio, aquel que pretende entrenar un poco más fuerte debe optar por las subidas y descensos de sus carreteras.
Para la práctica del surf, Maresías, Paúba y Camburí ostentan las olas más altas. Las más fuertes se encuentran en la parte sur de Maresías, a partir de los fuertes vientos del este. En tanto, Guaecá, Baleia y Juquehy constituyen excelentes opciones para los principiantes. Por último, para los más profesionales, las bravas olas de Praia Brava representan todo un desafío.
En cuanto al buceo, las islas a lo largo de la costa de San Sebastián son puntos tradicionales para incursionar en los encantos del mundo submarino. Playas como las de Guaecá y Barequeçaba atesoran costas de aguas limpias, donde pequeños y principiantes pueden bucear los días de mar calmo. Sin embargo, el escenario preferido por los profesionales es el archipiélago de Alcatrazes.

SAN SEBASTIAN
Superficie: San Sebastián ostenta 520 km2, y 100 km. de costa.
Infraestructura: Posee aproximadamente 90 hoteles y posadas, y 60 bares y restaurantes.
Clima: Tropical húmedo.
Informes: Web:   www.litoralvirtual.com.br.

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