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Colombia

Cartagena de Indias: una ciudad amurallada en el Caribe

Joya arquitectónica de Colombia, Cartagena de Indias se revela entre angostos caminos de piedra, monumentos, claustros e iglesias.

“Y esta es la Calle de los Tumbamuertos, cuenta la historia que hacia 1876 la ciudad fue azotada por una terrible epidemia que acabó con la vida de mucha gente. Por eso, cuando los vecinos del barrio San Diego iban a enterrar a sus difuntos, tenían que pasar por esta calle, y en varias ocasiones debido al pésimo estado de la vía, los que cargaban al muerto caían al suelo con ataúd y todo. Es desde aquel año que cada vez que se quería dar una dirección sobre esta calle se decía allá, en la calle donde tumban los muertos.”

En Cartagena de Indias cada pasaje, cada esquina, es historia latente de la Colonia, signos de conquista que merecen la pena ser atravesados a cada paso. Como una puesta en escena, Cartagena puede resultar una ciudad mágica iluminada por sus faroles que lo sumergirán en una película que lo llevará de paseo por el siglo XVIII.

Ubicada al norte de Colombia, Cartagena es la capital del departamento de Bolívar, y una de las ciudades coloniales más bellas del mundo.Declarada Patrimonio Mundial en 1984 por la Unesco, esta ciudad-museo reposa sobre el mar Caribe y es un escenario cargado de romanticismo. Será por su arquitectura colonial, sus monumentales edificaciones. Por la cordialidad y la alegría de sus pobladores, su peculiar tonada costeña. Por las diversas opciones de playas, o su entretenida vida nocturna que es acompañada de una amplia oferta gastronómica y una excelente infraestructura hotelera. Aquí hay decenas de festivales culturales, y es el sitio ideal para adentrarse en la historia de un pueblo que resistió ante la conquista española.

Sitios turísticos de Cartagena

Cartagena de Indias fue una de las ciudades más importantes de la Corona en América. Casi tres siglos de yugo colonial transcurrieron desde su nacimiento en 1533, para que finalmente en 1811, se declare la independencia absoluta de España.

Sus murallas, por donde hoy transitan miles de turistas al año, preservan al casco histórico y fueron concebidas para proteger la ciudad de los continuos ataques que sufría. También reconocida como “la heroica”, Cartagena resulta ser una reliquia viva en el siglo XXI, y propone a sus visitantes que la caminen en su totalidad. Sobre la muralla, costeando el mar, o adentrándose entre las pequeñas callecitas que transcurren entre las más pintorescas edificaciones, siendo testigo de su imponente arquitectura, y sobre todo, del delicioso canto “hay mango, piña y papaya” de las palenqueras que cargan las frutas sobre su cabeza, la fotografía que cualquier turista quisiera llevar de regreso en su cámara.

Sin dudas Cartagena es un museo en sí misma, extendiendo su recorrido por los innumerables tesoros que ofrece la ciudad. Entre los sitios que vale la pena visitar se destacan el Castillo de San Felipe, un fuerte ubicado hacia las afueras del casco histórico construido por los españoles para defenderse de los ataques piratas.

Por otra parte, en el Museo del Oro se resguarda la cultura prehispánica, un bello testimonio de la cultura zenú, donde los visitantes podrán apreciar las diversas manifestaciones de este grupo indígena.

La Iglesia y Convento de San Pedro Claver, construido en el año 1580 conserva aún los restos de San Pedro Claver, aquel hombre que entregó su vida a la redención de los esclavos negros llegados a Cartagena.

Y prolongando el recorrido, uno de los templos más significativos es el de Santo Domingo, reconocido por ser el más antiguo de la ciudad y quizás el más visitando por los turistas. En su interior se encuentra una hermosa escultura en madera del milagroso "Santo Cristo de la Expiración", y frente al templo yace la Plaza de Santo Domingo, un imperdible centro gastronómico y, por qué no, de diversión. Allí se entremezclan visitantes de todas partes del mundo, entre diversas opciones de platillos y bebidas, en mesas dispuestas al aire libre con vista a los espléndidos balcones coloniales, donde distintos músicos locales intentarán seducir al viajero ofreciendo sus cumbias o espectáculos de Mapalé (ritmos del caribe) que lo harán latir a través de todo el sabor de Colombia.

Para los apasionados al arte y la cultura, frente a la muralla despunta el Teatro Heredia, de estilo clásico italiano pero con una evidente influencia caribeña. Fue construido sobre las ruinas de la antigua Iglesia de La Merced y con el argumento de la conmemoración del Centenario de la Independencia en 1911. Hoy el teatro es utilizado como centro cultural de artes escénicas y musicales, y puede ser recorrido a través de distintas visitas guiadas.

Para poder apreciar las obras de los artistas cartageneros, el Museo de Arte Moderno ofrece colecciones caribeñas, tanto como latinoamericanas.

Si el entrevero entre tantas callecitas que se bifurcan son motivo de desorientación, la Torre del Reloj es el sitio de referencia y punto de encuentro para todo habitante de Cartagena. Fue diseñada como la entrada principal a la ciudad amurallada, y es un agradable sitio de paseo porque en torno a ella se asienta el Portal de los Dulces y una amplia variedad de bares y restoranes para todos los paladares.

Siguiendo el recorrido será una visita obligada el Museo Histórico y de la Inquisición, instaurado en 1610 para juzgar los delitos contra la fe cristiana. Hoy en día es una de las construcciones más elegantes de la ciudad, y en su museo se puede visitar lo que antes fueron cárceles y cámaras de tortura.

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Cartagena tiene mucho para conocer tanto en su centro histórico como en los alrededores.
Cartagena tiene mucho para conocer tanto en su centro histórico como en los alrededores.

La caminata se extiende perdiéndose entre los laberínticos pasadizos, descubriendo cada rincón de Cartagena de Indias: iglesias, baluartes, y una gran cantidad de parques donde los pobladores descansan recibiendo el fresco de los árboles, entretenidos entre pláticas con vecinos y turistas.

Resultará, entonces, atractivo perderse dentro de la amurallada, ya que su diseño urbanístico es síntoma de Conquista. De todas maneras, la armonía se mantiene en el caminante, porque ubicarse termina siendo sencillo; todos los caminos concluyen en la muralla, aquella muralla donde alguna vez dispararon los cañones que apuntan al horizonte. Desde allí, se siente el flamear de las banderas colombianas y el mar Caribe se manifiesta intensamente azul.

A pocos metros de la costa los pescadores se aprestan para salir con sus balsas y sus atarrayas, en este particular arte de pesca, para luego vender lo obtenido al regresar a la orilla. O bien, llegado el atardecer, las parejas, como los jóvenes, o los padres con sus hijos, se acercan a la muralla para contemplar el ocaso del sol que se va perdiendo sobre el mar para recibir la noche en Cartagena.

Salidas nocturnas

Cae la noche y Cartagena se ilumina cobrando vida propia y transformándose en el sitio indicado para la diversión. Para aquellos visitantes expectantes de rumba, pura rumba colombiana. Los cuerpos se agitan al ritmo de la salsa, el ron, el mojito y el aguardiente. A metros de la amurallada, la Calle del Arsenal se presenta como la vía exclusiva de entretenimiento, ofreciendo más de 500 m. de espacios dedicados a la buena música y al trago.

O bien, en las proximidades de la Torre del Reloj, donde una serie de bares se alinean frente a la muralla conformando la ruta de la salsa donde vibran las congas y los pasos de baile con los cuales los nativos encandilan a los turistas. Es que Cartagena es pura rumba y alegría para todos los gustos: Dónde Fidel, La Habana, Bazurto Social Club y Quiebra Canto, son algunas de las propuestas más auténticas de la noche cartagenera.

Para entretener el paladar, el Portal de los Dulces es un mercado que logra atraer a los visitantes con las más deliciosas recetas a base de frutas. La oferta gastronómica en Cartagena es muy amplia y atraviesa un recorrido por los exquisitos platos nacionales y la cocina moderna internacional. En su paso por Cartagena, no puede perderse las frituras típicas, ya sea en los puestos ambulantes o en un restaurante. La arepa de huevo, la carimañola o un buñuelito de frijol, acompañados de un buen picante de suero son los bocadillos al paso de los cartageneros, y la sorpresa de cualquier visitante.

Barrio de San Diego

Hacia las extremidades de la muralla, por el Barrio San Diego se encuentran Las Bóvedas, donde se entremezcla la historia con el comercio, ya que anteriormente fueron utilizadas como cárceles, y hoy, corresponden a un conjunto de almacenes donde se ubican variedades de tiendas de artesanías, recuerdos y souvenirs.

Bocagrande

Hacia Bocagrande, a pocos minutos del centro histórico, se vislumbra una Cartagena Moderna al mejor estilo de una ciudad estadounidense. Aquí encontrará una gran cantidad de centros comerciales, cadenas de comidas rápidas y cines con proyecciones en 3D, imperdible para los amantes de las grandes urbes.

Estos atributos hacen de Cartagena una ciudad cosmopolita donde convergen decenas de festivales locales e internacionales. Entre ellos, el Festival Internacional de Música, el Festival Internacional de Cine de Cartagena, el Festival Iberoamericano de Teatro, el Festival Afroamericano de Música Champeta, el Festival de Jazz, entre otros.

Playas de Cartagena

Cartagena de Indias ofrece la posibilidad de alternar visitas a sitios históricos con paseos a playas e islas de aguas turquesas y arenas blancas cargadas de encantos naturales. A pocos minutos en los alrededores de la ciudad destacan las playas de Bocagrande y El Laguito, las más concurridas por los turistas locales. En su recorrido una gran cantidad de vendedores ambulantes, artesanos y músicos ofrecen sus shows para los más enamorados.

Un poco más alejadas, se encuentran las playas de Castillogrande, Marbella o La Boquilla, marcando una continuidad de playas con largas escolleras sobre los barrios más populares de Cartagena.

Colombia islas del Rosario
Desde el aire, las Islas del Rosario forman un archipiélago que resume los más bellos enclaves de playa para complementar un viaje a Cartagena.
Desde el aire, las Islas del Rosario forman un archipiélago que resume los más bellos enclaves de playa para complementar un viaje a Cartagena.

Desde el centro histórico se pueden contratar excursiones a las Islas del Rosario, al Archipiélago de San Bernardo, la Isla de Tierrabomba, o Barú. En esta última se encuentra Playa Blanca, enclave visitado tanto por turistas nacionales como intercontinentales. Estas costas son ideales para el buceo y el esnórquel, sumergiéndose en las profundidades de uno de los encantos naturales más visitados de Colombia, sus aguas. Aquí apreciará peces multicolores, un estallido de flora y fauna propia del mar Caribe, atractivos que harán de su paso por Cartagena, un viaje inolvidable por una ciudad auténtica que reconstruye a cada paso su pasado, ofreciendo al visitante un sinfín de historias fascinantes que renacen en cada relato. Todo esto hace de Cartagena de Indias un destino multicultural para vacacionar todo el año.

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