Viajar a Argentina desde Colombia nunca fue tan fácil. Ahora, con los nuevos vuelos directos entre Bogotá y Córdoba operados por Avianca, y salidas diarias a Buenos Aires con Aerolíneas Argentinas, el país se vuelve más accesible para el viajero colombiano.
El 70% del vino en Argentina se produce en la región de Cuyo, con Mendoza como epicentro.
Además, puedes sumar destinos dentro de Argentina desde solo US$ 50 en el mismo tiquete, armar tu ruta a medida y aprovechar servicios sin cargos extra: equipaje de mano, selección de asiento, check-in en aeropuerto y comida a bordo, todo incluido.
Todo esto llega junto con “Freedom Lives Here”, la nueva propuesta de Argentina que invita a descubrir un país donde viajar es vivir con libertad, descubrir, compartir y emocionarse.
Cataratas del Iguazú: naturaleza majestuosa
Las Cataratas del Iguazú constituyen uno de los íconos más reconocibles del país y ofrecen una experiencia de inmersión total en la naturaleza.
El Parque Nacional Iguazú propone actividades durante todo el año, desde caminatas interpretativas hasta “La Gran Aventura”, un circuito náutico y terrestre.
El nuevo vuelo directo entre Lima y Puerto Iguazú mejorará significativamente el acceso a este destino, que combina paisaje imponente con propuestas de turismo de lujo y aventura.
Hay actividades para toda la familia, alojamientos premium y una gastronomía que fusiona sabores selváticos con técnicas contemporáneas.
Argentina: el circuito Salta-Cafayate despliega una sinfonía de colores minerales en la Quebrada de las Conchas donde se destacan formaciones como la Garganta del Diablo o Los Castillos.
Salta: vinos, cultura y paisajes
Los vuelos directos de LATAM entre Lima y Salta facilitan el acceso a una de las regiones más fascinantes del noroeste argentino.
La provincia invita a descubrir museos como el de Arqueología de Alta Montaña o el Güemes, y a conocer su escena de peñas folclóricas.
El circuito Salta–Cafayate despliega colores minerales en la Quebrada de las Conchas, con formaciones como la Garganta del Diablo o Los Castillos.
La región forma parte de la Ruta del Vino de Altura, con bodegas en paisajes únicos y propuestas que integran alojamiento, gastronomía regional y degustaciones.
Cuyo: capital del vino
El 70% del vino argentino se produce en la región de Cuyo, con Mendoza como epicentro. Reconocida por la Red Great Wine Capitals, esta provincia alberga 1.200 bodegas, de las cuales 300 ofrecen experiencias turísticas y más de 30 cuentan con alojamiento propio.
La oferta incluye visitas guiadas, catas, yoga entre viñedos, vuelos en globo, picnics gourmet, vendimias participativas y creación de blends.
Destaca el Valle de Uco, donde la bodega Zuccardi Piedra Infinita ha sido nombrada tres veces como “la mejor del mundo para visitar”.
Desde Mendoza también se puede conectar con San Juan, cuya Fiesta del Sol celebra la vendimia local. Allí, la cepa syrah y su maridaje con carne a las brasas ofrecen una experiencia gastronómica distintiva.
Argentina: Jujuy, Salta y Tucumán conforman el núcleo del enoturismo de altura.
Norte: identidad y enoturismo
Jujuy, Salta y Tucumán conforman el núcleo del enoturismo de altura. En la Quebrada de Humahuaca se encuentra la bodega más alta del mundo, a 3.429 msnm.
Otras propuestas incluyen una mina convertida en cava y bodegas comunitarias gestionadas por pueblos originarios en Amaicha del Valle.
El torrontés, variedad blanca emblemática, es fresco y floral, ideal para acompañar platos como locro, empanadas y cabrito.
Patagonia: una aventura enológica
Desde Neuquén hasta Chubut, la Patagonia ofrece una experiencia diferente. En San Patricio del Chañar, el enoturismo se combina con paleontología en un museo de dinosaurios.
En Río Negro se suman propuestas en Bariloche y excursiones como el buceo para rescatar botellas añejadas en el mar.
En Trevelin, una de las fincas más australes del mundo ofrece degustaciones entre montañas y lagos. El clima frío, los paisajes y los métodos innovadores dan lugar a vinos con identidad y prestigio creciente.
Córdoba y el Litoral: ruinas jesuíticas, termalismo y vinos
En Córdoba, la producción vinícola se remonta a las estancias jesuíticas del siglo XVII. Hoy, muchas bodegas conservan estructuras coloniales y forman parte de la Ruta de las Estancias.
Traslasierra y Calamuchita aportan nuevas etiquetas y turismo rural.
En el Litoral, el enoturismo se combina con termalismo. Establecimientos en Victoria, Gualeguaychú, Colón y Paraná ofrecen experiencias que integran relax, aguas termales y degustaciones exclusivas.
Los vinos de Buenos Aires
Desde la capital argentina también es posible vivir experiencias enológicas. En Cardales, a menos de una hora de la ciudad, se ofrecen visitas completas.
En Chapadmalal, cerca de Mar del Plata, se elaboran vinos con identidad atlántica, junto a propuestas gastronómicas de alto nivel.
Varios restaurantes de bodegas han sido distinguidos por la Guía Michelin 2025, consolidando la fusión entre alta cocina y vitivinicultura como eje del turismo premium.
Argentina: diversidad y accesibilidad para el viajero peruano
Desde los Andes hasta el Atlántico, desde los viñedos de altura hasta las cataratas, Argentina ofrece un mosaico de experiencias donde autenticidad, confort y diversidad se combinan.
La conectividad está dada, el producto desarrollado y el deseo, latente.
Así, Argentina los espera con los brazos abiertos y una copa de vino en la mano.
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