A sólo 50 minutos de Orlando, el complejo de visitantes del Kennedy Space Center (KSC) se revela como una opción original en Florida, donde grandes y chicos pueden compartir las sensaciones más cercanas a experimentar un viaje al espacio sin moverse del planeta Tierra ni, mucho menos, unirse a la NASA.
Un gran paso para el entretenimiento espacial
El Kennedy Space Center fue creado en la década de 1960 por el gobierno estadounidense con el fin de depositar al hombre en la Luna, y así fue como desde estas tierras compradas al estado de Florida se despacharon una serie de cohetes Saturn V –en las famosas misiones Apollo– hasta finalmente pisar tierra firme lunar un 20 de julio de 1969.
Hoy en día el complejo de visitantes del KSC, con la ayuda de sus últimos desarrollos, revive las épicas historias del programa espacial y las acerca a todos los curiosos a través de actividades educativas y entretenidas por partes iguales.
TRANSBORDO A LA VIA LACTEA.
La última gran novedad del Centro Espacial Kennedy se llama Space Shuttle Atlantis, cuyo desarrollo costó U$S 100 millones. Con semejante presupuesto no son pocas sus facilidades, ya que contiene más de 60 experiencias interactivas. La excusa principal es la exhibición del Atlantis, un transbordador espacial que voló 33 veces al espacio y aún muestra las cicatrices de sus misiones.
Esto se complementa con réplicas hi-fi, simuladores y actividades interactivas que involucran todos los aspectos del programa del transbordador. Así, otros puntos destacados son:
-Presentaciones multimedia y cinematográficas que ilustran la evolución del Programa del Transbordador Espacial y presentan sus cinco naves: Columbia, Challenger, Discovery, Atlantis y Endeavour.
-Una réplica de alta fidelidad del telescopio espacial Hubble en toda su magnitud: 13,1 m. de largo y 4,27 m. de diámetro con sus paneles solares desplegados. Una película del programa Hubble, incluyendo su lanzamiento en 1990.
-Los visitantes pueden subir a bordo de una réplica de los módulos de la Estación Espacial Internacional (ISS) y experimentar la sensación de flotar en el espacio. Una pantalla interactiva permite conocer cómo se vive y trabaja a bordo, al tiempo que la instalación contiene un inodoro espacial y el área donde los astronautas duermen de cabeza gracias a la ingravidez.
-Diseñada por la NASA y avalada por experimentados veteranos del espacio, Shuttle Launch Experience simula el lanzamiento de una nave. Así, la tripulación vivenciará los mismos pasos que un astronauta profesional al subirse a un transbordador espacial, ajustarse los cinturones en un asiento de respaldo horizontal y atravesar las sensaciones de un despegue real.
-Una veintena de consolas semejantes a los verdaderos simuladores de entrenamiento de la NASA permite a grandes y pequeños practicar algunas tareas como aterrizar el Atlantis, acoplarse a la ISS y manipular el brazo mecánico Canadarm.
-Una galería interactiva muestra las 135 misiones de transbordadores espaciales con detalles sobre cada lanzamiento, datos curiosos e información astronómica.
-En septiembre pasado se realizó el cierre de una cápsula del tiempo que contiene testimonios relacionados con el Programa de Transbordadores Espaciales y será abierta en el año 2061. Allí se incluyeron, entre otros artículos, una baldosa negra de protección contra el calor de los transbordadores, un BlackBerry con información sobre la evolución tecnológica de los programas y un oso de peluche conmemorativo de la última misión del transbordador Atlantis.
ANGRY BIRDS DEL ESPACIO EXTERIOR.
Recientemente, el Kennedy Space Center se ha asociado con Angry Birds para crear la primera atracción interactiva de la franquicia. Así, los visitantes se encontrarán con los personajes más conocidos de la versión Space del famoso videojuego, incluyendo a Super Red, Lazer Bird, Space Bomb y The Incredible Terence, con el doble objetivo de entretener y dar a conocer a los visitantes más jóvenes las utilidades de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
En este caso, las aventuras de los Angry Birds comienzan cuando sus huevos son secuestrados a través de un agujero intergaláctico que conduce a seis estaciones interactivas. En primer lugar, los visitantes podrán diseñar su propio Angry Bird, eligiendo entre una gran variedad de estilos y accesorios. Cuando el ave esté completa, se podrán imprimir las creaciones.
Luego hay una serie de juegos que incluyen una emulación real del videojuego, con hondas gigantes desde donde lanzar mini Angry Birds para derribar a los cerdos espaciales. A ello se suman puzzles, un laberinto de espejos para encontrar Angry Birds ocultos, una misión a Marte para buscar huevos de oro y una estación para jugar torneos del videojuego entre los visitantes.
MUCHO MAS.
Para completar una jornada de inmersión en el mundo espacial, hay mucho más por hacer.
El Apollo/Saturn V Center, al que se accede a través de los tours internos, consiste en un edificio remozado que alberga una nave original Saturn V y otras exhibiciones relacionadas con el programa Apollo, como un simulador de módulo lunar, una réplica del moon rover (vehículo todoterreno utilizado en la superficie lunar), trajes de astronauta y un trozo de roca selenita que los visitantes pueden tocar.
De igual manera, el KSC es uno de los mejores lugares para ver el lanzamiento de cohetes desde la contigua estación de la Fuerza Aérea en Cabo Cañaveral. Se han realizado varias misiones en 2013, entre ellas la del United Launch Alliance Atlas V, que llevó el cohete Mars Atmosphere and Volatile Evolution con el objetivo de explorar la atmósfera superior de Marte. Sólo basta agendarse el próximo lanzamiento (fijarse en la web) y reservarse ese día para la visita.
Además, el KSC brinda la posibilidad de encontrarse cara a cara con uno de los pocos astronautas que realmente vivieron la experiencia espacial y escuchar de primera mano sus impresiones a través del programa Meet the Astronaut (“Conozca al Astronauta”). Estas conferencias se llevan a cabo diariamente y se responden preguntas del público.
Otro imperdible es el Cine IMAX, donde actualmente se exhiben dos películas: Space Station 3D, filmada con 25 astronautas y narrada por Tom Cruise, que lleva al público a un viaje de descubrimiento del planeta Tierra y la Estación Espacial Internacional; y Hubble 3D, narrada por Leonardo Di Caprio, que transporta a la audiencia por las galaxias lejanas para explorar los misterios del espacio.
En tanto, el departamento educativo de la NASA y el KSC han desarrollado campamentos de tres y cinco días enfocados en desarrollar el interés de los participantes por la robótica y la aplicación de las ciencias de una manera divertida. Estos programas se pueden adaptar según los conocimientos de los jóvenes, aunque la edad mínima es de 14 años. Cada grupo se divide en equipos para aprender a diseñar, construir y programar su propio robot. Al finalizar, los equipos ganadores recibirán medallas y todos los participantes sus respectivos certificados.
Cómo llegar: el complejo de visitantes del KSC se encuentra en la costa este de Florida, sobre la ruta 405. Desde Orlando, hay que tomar la ruta 528 y seguir los carteles indicativos.
Horarios: el complejo abre a las 9 y el cierre varía (a las 17, 18 o 19) de acuerdo a la temporada. Los visitantes deben contemplar un día entero en el predio.
Costo: la admisión general cuesta US$ 50 para los adultos y US$ 40 para niños de 3 a 11 años (más impuestos). Incluye todos los atractivos y un pase para el Astronaut Hall of Fame.
Dónde almorzar: en el KSC hay varios restaurantes para elegir, más la opción denominada Lunch with an Astronaut (“Almuerce con un Astronauta”), disponible todos los mediodías.
Informes: www.kennedyspacecenter.com
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