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La clase Turista y esa bendita pulgada

Lejos del glamour de otras épocas, volar en Economy es actualmente una gran incomodidad. Según el fabricante europeo de aviones Airbus, para vuelos largos es fundamental que los asientos tengan un ancho mínimo de 18 pulgadas.

 

Lo mal que hoy en día se viaja en la clase Turista de los aviones no es ninguna noticia. Falta espacio y las comidas (cuando las hay) son espantosas. En un vuelo corto la gente termina aceptando las reglas de juego, ya que muchos prefieren resignar comodidad a cambio de pagar menos.
No en vano las compañías low-cost vienen reduciendo el "seat pitch" a extremos insufribles y en muchos casos eliminan la reclinación de los asientos. La ecuación es clara: transportar más pasajeros, aumentar la recaudación y cobrar tarifas bajas.
Así, la distancia entre filas se viene reduciendo a niveles dramáticos para el pasajero: de 18 a 17 pulgadas en los últimos años y ahora con casos de escasos 16", donde las rodillas de un pasajero de estatura estándar no entran. Tal es el caso de la estadounidense Spirit Airlines, cuyos Airbus 320 permiten acomodar 178 pasajeros en vez de los 150 de la configuración estándar para este modelo.
Las penurias se multiplican cuando se trata de vuelos de larga distancia, donde el ancho de la butaca también juega un rol de importancia. Y aquí es donde hasta las aerolíneas de gran prestigio fallan. Emirates, por caso, tiene la Economy Class de sus Boeing 777 configurada con
10 asientos (3-4-3) cuando lo usual son nueve. Pitch: 32"; ancho: 17". Inhumano para una travesía de varias horas. Con la misma aeronave American Airlines entrega el mismo pitch, pero los asientos tienen 18,5 de ancho.
Un reciente reporte de Airbus sobre el impacto del ancho de los asientos en el confort de los pasajeros en vuelos de largo recorrido en Turista, instó a la industria aerocomercial a fijar una medida mínima estándar de 18", asegurando que mejora la calidad del sueño de los pasajeros en un 53%.
El Dr. Irshaad Ebrahim, del centro médico británico The London Sleep, aseveró: "La diferencia es significativa. Las personas duermen más profundamente, con menos alteraciones en el sueño y durante más tiempo en asientos de 18" de ancho. En pruebas con un ancho menor los pasajeros sufrieron numerosas alteraciones en el descanso, lo que significa que rara vez consiguieron experimentar un sueño profundo y reparador". Concluyente, dijo: "A la hora de volar largas distancias en clase Turista, una pulgada tiene una influencia enorme en el confort".
Airbus asegura que siempre ha mantenido un estándar mínimo de 18" de ancho para sus cabinas de largo rango en Turista. "Pero hay otros fabricantes, dice, que están erosionando los niveles de confort de los pasajeros al volver a los estrechos asientos de los años 50 para seguir
siendo competitivos". Una indirecta bastante directa a su archirrival, Boeing.
La versión estadounidense del reality show Gran Hermano tuvo una nueva ocurrencia: castigar a los perdedores de las pruebas haciéndolos dormir en asientos de avión clase Turista. Para ello construyeron un dormitorio que simular la cabina de un avión. ¡Vaya sufrimiento!

 

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