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Los jets que no se dan por vencidos

En momentos en que las más importantes líneas aéreas pujan por contar con la flota más moderna posible, una de las "majors" de la industria decidió romper el molde y apostar por aviones veteranos, aunque reacondicionados a nuevo.

"Viejos son los trapos", solían decir nuestras abuelas para defender aquellos objetos amortizados por el paso del tiempo, pero aún útiles. Una frase que le cae como anillo al dedo a Delta Air Lines, que a contramano de lo que dictan las tendencias de la industria, acaba de hacer una fuerte apuesta por aviones que cualquier otra aerolínea importante hubiera descartado.

En efecto, la aerolínea de Atlanta concretó la adquisición de 49 equipos MD-90 y el alquiler de 88 Boeing 717. Los primeros tienen una edad promedio de 15,5 años; los otros, de 11.

Esta no es la primera jugada inusual de la empresa. El 30 de abril del año pasado sorprendió a los expertos del sector comprando una refinería de petróleo en las afueras de Filadelfia por US$ 150 millones, apuntando así a controlar uno de los costos más elevados y volátiles de su operación: el combustible para jets. Las instalaciones pertenecían a la multinacional ConocoPhillips e iban a ser cerradas.

Al frente de estas movidas se encuentra Richard Anderson, CEO de Delta, quien antes de ingresar a la línea aérea se desempeñó durante 14 años para Northwest Airlines, los tres últimos como CEO. 

Por entonces, a mediados de los años 90 y ante serios problemas de liquidez de la compañía, el ejecutivo negoció con la McDonnell Douglas la puesta a punto de 183 modelos DC-9 de su flota, los cuales tenían ya 25 años promedio de antigüedad. No había dinero para cambiarlos. Algunos volaron hasta sumar 40 años de servicio. El resultado fue tan bueno que Northwest salió a comprar varias decenas de equipos similares. Diecinueve de ellos aún operan para DL, tras su fusión en 2007 con NW.

Delta estima que ahorró cerca de US$ 1.000 millones en la compra de los MD-90 a precio de liquidación, comparado con el costo de adquirir aviones nuevos. Así, la operación por asiento pasa a ser un 10% más económica que la de un Boeing 737.

Los 137 aviones se añadirán paulatinamente a la flota de la aerolínea luego de tareas de reacondicionamiento por cerca de US$ 2 millones por unidad que incluirán la instalación de 160 asientos de cuero, conectividad wi-fi, baños hechos a nuevo, pintura, nueva aviónica, etc. El primer B-717 renovado concretará su vuelo inaugural el 1° de noviembre venidero uniendo Atlanta con Newark (Nueva York).

Para algunos pasajeros, o muchos mejor dicho, la antigüedad de estos equipos puede generar pensamientos de inseguridad. Según datos de Boeing, aeronaves de más de 20 años estuvieron involucradas en sólo 12 de los 36 accidentes importantes de aviación comercial que se registraron en 2011 en el mundo.

La rigurosa Administración de Aviación Comercial de Estados Unidos (FAA en inglés), dice que un avión puede volar por décadas siempre y cuando esté bien mantenido, siguiendo las normas de los fabricantes, que instan a inspecciones más frecuentes a medida que va sumando años.

La seguridad primero, la rentabilidad después.

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