Una densa neblina matinal, provocada por un chaparrón nocturno, cubre la zona serrana conocida como quebrada de la Luna, ubicada en las Sierras Chicas, en el norte de la provincia de Córdoba, Argentina.
A media mañana una brisa fresca de un otoño que se acerca, aclara el paisaje impregnando el ambiente con agradables olores de hierbas aromáticas y medicinales, características de la región.
Poco a poco, entre la frondosa vegetación que crece en el interior de las quebradas, donde abundan quebrachos, molles, helechos y algunas palmeras, aparecen senderos que conducen a cristalinos arroyos, laberintos y cuevas antiguamente habitadas por un pueblo indígena, los Comechingones(1).
Al trepar los altos farallones, donde la vegetación es escasa, surgen enigmáticas formaciones rocosas, de tonos rojizos, compuestas por arenisca y lava volcánica originadas en tiempos remotos(2), conocidas cómo Los Terrones.
Estas geoformas, verdaderas esculturas naturales modeladas por la lluvia y el viento, se encuentran desparramadas en un lugar donde la imaginación se pone a prueba. Descubrir figuras que se asemejan a animales (tortugas, camellos, leones), rostros de indígenas, castillos, etc., es uno de los entretenimientos preferidos de visitantes inquietos.
Los Terrones es parte de una gran galería de arte integrada con obras creadas por la naturaleza en distintas regiones de Argentina, cómo Ischigualasto en San Juan, Talampaya en La Rioja, quebrada del río Atuel en Mendoza, y Los Altares en Chubut, entre otras.
Enigmáticas formas
Una densa neblina matinal, provocada por un chaparrón nocturno, cubre la zona serrana conocida como quebrada de la Luna, ubicada en las Sierras Chicas...
1. Sedimentos del período geológico denominado triásico (250-180 millones de años atrás).
2. Comechingones -habitantes de las cuevas-, apodo que los Saravirones, pueblo indígena que vivía más al norte, le aplicaban a sus vecinos de la quebrada de la Luna.
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