Tokio se ubica en el área sudoeste de la región de Kanto y las islas Izu y Ogasawara. Con una población actual de 11 millones de personas, en sus comienzos se trató de un poblado que se fue desarrollando alrededor del castillo de Edo, a partir del siglo XVII bajo el mandato del shogun Tokugawa Ieyasu. Aunque gran parte de la ciudad fue devastada por un terremoto en 1923 y luego por los bombardeos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, en ambas ocasiones Tokio logró su pronta restauración.
La capital japonesa no sólo es el centro político y económico del país, sino que también se trata de un centro financiero y cultural a nivel internacional, ofreciendo un amplio número de rincones que el visitante no puede perderse.
Tecnología en Akihabara.
Akihabara es el barrio más grande del mundo dedicado a la electrónica, con más de 250 tiendas de todos los tamaños para adquirir lo último en tecnología. En los últimos años la tendencia indica que se ha dejado un poco de lado la comercialización de electrodomésticos y ahora los negocios apuntan fuertemente a comercializar computadoras y dispositivos informáticos.
El área comenzó a especializarse en los equipos electrónicos a fines de los 40, cuando la principal fuente de información era la radio. Es así que muchos negocios dedicados a la venta de equipos y repuestos se fueron reuniendo de a poco cerca de la estación de trenes Akihabara, para luego incorporar electrodomésticos y empezar a transformarse en lo que hoy es el más importante centro en su rubro.
Atractivo a los ojos del visitante, las grandes empresas disponen de showrooms en donde exponen sus mejores productos, así como duty-free shops.
De compras por Ginza.
Con epicentro en la avenida Chuo-dori, Ginza es uno de los barrios más famosos del país oriental, caracterizado por la presencia de locales de las más prestigiosas marcas. Allí abundan las grandes tiendas departamentales, al estilo del Harrods argentino. Allí hay más de 400 galerías de arte e innumerables restaurantes y boutiques que compiten por imponer estilos propios, pero siempre cuidando no perder la tradición y la cultura única de Ginza.
Recientemente muchas tiendas de renombre internacional abrieron en la zona, lo cual ubica a Ginza como uno de los centros mundiales en cuanto a tendencias de moda.
Adyacente a este barrio está Nihonbashi, cuyo puente homónimo era el punto de partida de los principales cinco caminos de Japón en el siglo XVII, durante el período Edo. Al ser un inevitable centro de referencia, la zona prosperó de la mano de familias de comerciantes, especialmente los vendedores de kimonos quienes constantemente proveían al castillo Edo.
Actualmente Nihonbashi cuenta con reconocidos comercios, incluso algunos cuya historia se remonta a varios siglos.
Los matices de Shinjuku.
Shinjuku bien se puede dividir en dos áreas netamente distintas. Mientras el oeste se destaca por ser un barrio de oficinas con un gran despliegue de rascacielos alrededor del edificio de Gobierno de Tokio, la zona sur reúne importantes shoppings y establecimientos para la entretención y el divertimento.
En el área también está el parque Shinjuku, sin dudas el sitio de Tokio indicado para disfrutar de la naturaleza. Construido en 1906 bajo las órdenes de un ingeniero francés, estos jardines presentan un estilo europeo, con largos corredores custodiados por árboles y vastos campos de césped, que se conjuga con los clásicos estanques japoneses y casas de té.
Un paseo por los barrios de Tokio
Muchas veces destacada por su arraigada tradición, hoy la capital japonesa presenta modernos barrios, en muchos casos a la vanguardia de la tecnología, la cultura y la moda.


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