La imponente ciudad de Chicago, en Estados Unidos, se revela como un destino imprescindible para quienes viajan con curiosidad, apetito cultural y ganas de moverse. Su energía urbana, su gastronomía diversa y su historia arquitectónica la convierten en una metrópoli que combina lo clásico y lo contemporáneo con una naturalidad única.
¿Viajas a Chicago? Estos 5 planes te harán sentir su verdadero espíritu
Cultura, arquitectura y buena música: descubre cinco planes para vivir Chicago como un local y dejarte envolver por su encanto.
La magia de Chicago: una ciudad para sentir, escuchar y disfrutar de planes increíbles.
Si tienes a esta ciudad en tu radar viajero, aquí te compartimos cinco planes imperdibles para descubrir lo mejor de Chicago con experiencias que combinan cultura, sabor, naturaleza y ritmo urbano, y que harán que quieras volver una y otra vez.
1. Sabores que marcan el paso
La escena gastronómica de Chicago es tan rica como su identidad multicultural. Aquí, la pizza de plato hondo —famosa deep dish— convive con los tradicionales Chicago-style hot dogs y con sabores del mundo en barrios como Chinatown, Greektown o Little Italy.
La ciudad también ha conquistado a los amantes de la cerveza artesanal: decenas de cervecerías locales ofrecen recorridos, catas y experiencias donde descubrir nuevos estilos, aromas y combinaciones. Comer y beber en Chicago es, literalmente, una forma de explorarla.
Sin duda alguna, dentro de tus planes en Chicago debe estar ir a probar su famosa pizza, con una gran cantidad de queso y salsas.
2. Arquitectura y vistas que impresionan
Pocas ciudades tienen un skyline tan icónico. Desde el Willis Tower hasta el Wrigley Building, la arquitectura de Chicago narra la historia de una urbe que siempre mira hacia arriba.
Una forma imperdible de descubrirla es a través del tour arquitectónico en barco por el río Chicago, que permite contemplar desde otra perspectiva los contrastes entre los grandes rascacielos, los puentes y las líneas que dibujan su horizonte.
Willis Tower es un rascacielos de 110 pisos famoso por sus vistas desde el mirador llamado Skydeck, un plan que no puedes dejar pasar.
3. Espacios verdes para desconectarse sin salir de la ciudad
Chicago se hace llamar “la ciudad en un jardín”, y basta recorrerla para entender por qué. Sus parques, senderos y playas se entrelazan con la vida urbana, creando un equilibrio perfecto entre naturaleza y arquitectura.
El paseo junto al lago Michigan o la caminata por el parque elevado The 606 son experiencias que muestran una ciudad activa, pensada para disfrutar a cualquier ritmo: desde una mañana de deporte hasta una tarde tranquila bajo el sol.
En Chicago, el parque elevado ofrece planes para todos: caminar, andar en bicicleta o disfrutar del arte en sus instalaciones.
4. Cultura, ritmo y vida nocturna
La ciudad vibra al compás del blues, el jazz y el house, géneros que nacieron o se reinventaron aquí. En escenarios emblemáticos como el Green Mill Jazz Club o Buddy Guy’s Legends todavía se siente el espíritu de esa tradición musical que marcó al mundo.
Cuando cae la noche, la ciudad despliega otra faceta: bares con historia, rooftops con vistas al skyline, restaurantes con ambientaciones únicas y una potente escena teatral con más de 200 escenarios activos. Cada noche puede ser distinta, pero todas dejan el mismo sabor de ciudad viva.
Green Mills Jazz debe estar en tu lista de planes por hacer en Chicago, pues es famoso por presentaciones que incluyen leyendas como Billie Holiday.
5. Barrios diversos: cada uno con su sabor
Ese destino no se entiende solo desde su centro. Son sus 77 barrios los que le dan carácter, cada uno con su propio ritmo, estilo y acento cultural.
Desde el multicultural Andersonville, con su toque escandinavo, hasta el histórico Hyde Park, donde la arquitectura convive con la historia política y académica, recorrer estos vecindarios es descubrir mil versiones de la misma ciudad.
Caminar por sus calles es viajar dentro del viaje: entre cafés independientes, galerías, mercados locales y museos como el Swedish American Museum, que conservan la memoria de las comunidades que ayudaron a construir esta gran urbe.
El museo Sueco-Americano situado en Andersonville puede ser parte de tus planes durante tu visita a Chicago. Arte, historia y mucho más.
¿Cómo llegar a Chicago desde Colombia?
Aunque no existe aún una ruta directa entre Colombia y Chicago, hay opciones muy cómodas que permiten llegar con una sola escala.
United Airlines opera vuelos directos entre Bogotá (Aeropuerto Internacional El Dorado) y Houston (Aeropuerto Intercontinental George Bush). Esta ruta cuenta con dos frecuencias diarias, lo que ofrece mayor flexibilidad para programar la continuación hacia Chicago.
Desde Medellín (Aeropuerto José María Córdova), United opera al menos un vuelo diario hacia Houston, con planes de incrementar frecuencia a dos vuelos diarios para la temporada alta.
El trayecto Colombia-Houston tiene una duración de alrededor de cinco horas, y desde allí el pasajero puede conectar hacia el Aeropuerto Internacional O’Hare en Chicago. Es importante recordar que en la escala en Houston se deben cumplir los trámites migratorios y aduaneros de Estados Unidos antes de abordar el vuelo final.
Por su parte, Copa conecta varias ciudades colombianas (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena) con Chicago a través de una escala en su hub principal, el Aeropuerto Internacional de Tocumen (PTY) en Ciudad de Panamá. Esta alternativa es útil si se parte desde una ciudad colombiana diferente a Bogotá o Medellín y se busca una sola conexión.
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