“Sorte tua!” es el eslogan con el que Brasil acompañó el sorteo que definió en qué ciudad se jugaría cada uno de los partidos del Mundial. Y realmente, que Argentina juegue en primera ronda en Río de Janeiro, Belo Horizonte y Porto Alegre, es una gran suerte para nuestros afortunados compatriotas. ¿Por qué? Se los contamos en esta nota.
Destinos para descubrir después del partido
ARGENTINA-BOSNIA EN RIO DE JANEIRO.
Nada menos que el Maracaná, en Río de Janeiro, la Ciudad Maravillosa, será la sede del primer encuentro que la Selección jugará en suelo brasileño. Y es realmente una gran suerte. Primero porque el estadio que albergará el partido el 15 de junio es el más emblemático de Brasil. Segundo, porque Río de Janeiro es el principal destino turístico de ese país, una ciudad mundialmente reconocida por su abrumadora belleza, con íconos como el Pan de Azúcar o el Cristo Redentor, las playas de Copacabana e Ipanema, los barrios de Santa Teresa y Lapa con su ambiente bohemio, y mucho más.
Aquellos que no tengan entradas para el Maracaná, no deben desesperar. Una opción que tampoco olvidarán es participar de la FIFA Fan Fest que se realizará en la playa de Copacabana. Además, por primera vez, en 2014 la FIFA autorizó a transmitir los partidos en pantallas gigantes en las calles sin fines de lucro, por lo cual las posibilidades serán muchas.
Finalmente, los argentinos se alegrarán también por la belleza de los enclaves cercanos a los que pueden hacer una escapada antes o después del partido. Buzios, uno de los destinos más lindos de Brasil es siempre una buena opción. Sus playas son diversas y una alternativa perfecta es alquilar un jeep para recorrerlas: las aguas calmas de Ferradura, la infraestructura de João Fernandes y la belleza agreste de Geribá con sus grandes olas, son algunas de las más conocidas.
Por la tarde, se impone un paseo por la Orla Bardot donde descansa la estatua de Brigitte, que popularizara el destino desde que vacacionó en sus playas, en 1964. La Rua das Pedras, con tiendas de diseño, bares y restaurantes, es el lugar perfecto para tomar algo, cenar, mirar vidrieras o simplemente dar una vuelta.
ARGENTINA-IRAN EN BELO HORIZONTE.
Belo Horizonte es una ciudad que pocos argentinos conocen. El motivo es obvio: no tiene playas. Por eso, el partido Argentina-Irán, que se jugará en el estadio conocido como “Mineirão”, es una gran oportunidad para asomarse al “otro Brasil”, el de tierra adentro.
Con 2,4 millones de habitantes, Belo Horizonte es conocida por ser la ciudad con más bares por habitante en Brasil, con una intensa y divertida vida nocturna, donde durante el Mundial no faltarán las fiestas y eventos especiales. También allí se puede visitar una original muestra de la moderna arquitectura de Brasil: en el barrio de Pampulha, alrededor de la laguna, se encuentra el conjunto arquitectónico del reconocido Oscar Niemeyer. Su obra más emblemática es la curvilínea iglesia de San Francisco de Asís (1943), con sus originales parábolas de hormigón y murales y azulejos bellísimos, con la firma de Cándido Portinari. Se suman además el bello edificio acristalado del casino –donde ahora funciona el Museo de Arte–, una casa de baile emplazada en una isla artificial y un yacht club.
Belo Horizonte es la capital del estado de Minas Gerais que, como sugiere su nombre, cobró una gran trascendencia gracias a la enorme cantidad de minas de metales preciosos. Por eso, desde el interior verde y montañoso del estado hasta el litoral, se enhebran una serie de pueblitos coloniales que se desarrollaron con la explotación del oro, los diamantes y las piedras preciosas. El camino que los une, el único autorizado en la época colonial para llevar los productos de las minas hacia los puertos, es conocido como Estrada Real.
De aquellas ciudades coloniales, donde la abundancia se traducía en un barroco sin pudores, la más conocida es Ouro Preto. Allí, además de visitar las calles empedradas flanqueadas por encantadores caserones coloniales, es necesario conocer las iglesias de San Francisco de Asís, la matriz Nuestra Señora del Pilar y el Museo de la Inconfidencia, movimiento independentista que tuvo su epicentro en estas tierras. También hay que recorrer las ferias de artesanías para comprar algún recuerdo de “pedra-sabão”, como su nombre lo indica, frágil, suave y liviana como el jabón.
Mariana, Diamantina, Tiradentes y Congonhas son otras de las paradas más interesantes en este camino.
ARGENTINA-NIGERIA EN PORTO ALEGRE.
Porto Alegre, la capital del estado de Rio Grande do Sul, es considerada una de las ciudades con mejor calidad de vida de Brasil. Y sobre todo, los argentinos deben saberse afortunados porque queda bien al sur, muy cerca de nuestras fronteras. Allí, en la urbe donde el Seleccionado Nacional enfrentará a Nigeria el 25 de junio, no se debe dejar de visitar el centro histórico, a orillas del lago Guaíba, donde la ciudad fue fundada hace unos 200 años, y que atesora iglesias, palacios, monumentos y espacios culturales, como la emblemática Usina do Gasômetro. Otros atractivos son el elegante barrio Moinhos de Vento y la Praça da Matriz, rodeada de destacados edificios públicos, el Corredor Cultural y el Mercado Público Central, con una generosa oferta gastronómica.
Quienes se decidan a visitar algún otro destino del estado, se sorprenderán con la singular belleza de la Región de las Hortensias, donde sobresalen las localidades de Gramado y Canela, a unos 120 km. de Porto Alegre y a apenas 8 km. de distancia una de otra.
Enclavada en la Sierra Gaúcha, entre bosques y colinas, la ciudad de Gramado se caracteriza por la impronta de sus colonos alemanes e italianos. Allí, su arquitectura de estilo bávaro, los canteros con flores y la producción de textiles de lana y cuero crean un verdadero paisaje centroeuropeo que se acentúa aún más por el clima frío. La misma herencia se nota en la gastronomía, donde abundan las fondues y las chocolaterías artesanales.
Quienes viajan con chicos no deben dejar de visitar Mini Mundo, una ciudad animada en miniatura, en una escala de 1:24, que sorprende por su nivel de detalle. Otro imperdible es la Aldea de Papá Noel.
La vecina Canela es el destino ideal para disfrutar de la singular naturaleza de la región. Sus paisajes de selva nativa, con senderos, montañas, valles y cascadas de hasta 131 m. de altura, brindan múltiples opciones de aventura. Allí tampoco debe dejar de visitarse la Catedral de Piedra y el Castillito Caracol, una de las primeras residencias donde ahora funciona un museo.
Cómo llegar: - Río de Janeiro: desde Buenos Aires hay varios vuelos diarios al Aeropuerto Internacional Tom Jobim (3 hs.).
- Belo Horizonte: Aerolíneas Argentinas vuela directo desde Aeroparque hasta el Aeropuerto Internacional de Confins (3,1 h.). Otras líneas aéreas lo hacen con escalas. Desde Río de Janeiro se puede llegar en bus en un trayecto de poco más de 6 horas.
- Porto Alegre: Aerolíneas Argentinas vuela directo desde Aeroparque al Aeropuerto Salgado Filho (1,35 h). Otras líneas aéreas lo hacen con escalas. Otra opción es ir en auto o bus, desde Buenos Aires el trayecto demanda unas 20 horas.
Clima: En junio: - Río de Janeiro: máximas de 29ºC y mínimas de 19ºC.
- Belo Horizonte: máximas de 25ºC y mínimas de 13ºC. En Ouro Preto y otras zonas serranas hay mayor amplitud térmica y las mínimas pueden descender hasta los 4ºC.
- Porto Alegre: máximas de 19ºC y mínimas de 11ºC. En la región de las Hortensias las mínimas suelen descender hasta los 8ºC y ocasionalmente incluso puede nevar.
Informes: www.visitbrasil.com / www.theworldmeetsinbrasil.com.
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