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Punta del Este: 100 años de vigencia

Joven, vigente y dinámica. Así es esta ciudad que seduce a quienes buscan un destino con personalidad, de ambiente sofisticado y características únicas en la región.
 En Sudamérica hay muchas ciudades de playa famosas. En Chile, Viña del Mar; en Brasil, Río de Janeiro; en Argentina, Mar del Plata. Pero la reina del verano austral es una sola: Punta del Este, en Uruguay.
Es muy difícil competir con sus 70 km. de playas, donde el visitante puede encontrar el glamour de Montecarlo, Ibiza o St. Tropez. Todo junto, en un solo y único lugar.
Si bien Punta del Este acaba de cumplir 100 años, sus orígenes se remontan a mucho tiempo antes de este centenario. Más precisamente a 1843, cuando la península fue vendida por el Estado a los hermanos Alejandro Ross Lafone y Samuel Fischer Lafone por 4.500 pesos plata.
Los Lafone se vieron obligados a delinear un pueblo que tendría entre 100 y 120 manzanas. En 1860 se construyó el faro y entre 1885 y 1887 el edificio de la Aduana y el muelle del puerto. En 1890 estuvo listo el plano de mensura y amanzanamiento, y hacia 1889 Pedro Risso abría el primer hotel.
El decreto ley de "Creación del pueblo de Punta del Este" fue firmado por el presidente Claudio Williman el 5 de julio de 1907.
Pero su crecimiento y consolidación no fue obra de un documento ni de pocos días. Se gestó con muchos años de trabajo y esfuerzo de hombres y mujeres con diversas historias, de gente sencilla, de humildes vecinos que, al impulso del turismo, fueron convirtiéndose en comerciantes y en difusores del destino.
La ciudad supo recibir y seducir a ese crisol de culturas que llegaron de remotas tierras, quienes aportaron su conocimiento y esfuerzo para transformar a este rincón privilegiado por la naturaleza en escenario de diferentes actividades.
El actual linaje y categoría de "Punta", como la definen sus habitués, comienza a instancias de la Sociedad Balnearia de la urbe, que empezó a promocionar las virtudes del destino entre la oligarquía argentina. La primera llegada de un barco con turistas de esa nacionalidad se produjo en 1910.

Punta, hoy.
Carlos Paez Vilaró, emblemático artista uruguayo y ciudadano ilustre de Punta del Este, recuerda: "Esta ciudad nació como un punto más del mapa turístico y por mérito propio fue conquistando las preferencias de quienes la pisaban por primera vez. Muchos factores ayudaron a ello. La serenidad de sus paisajes, la belleza de sus pinares, la transparencia de su mar, la energía, la pureza del aire, la variedad de sus playas y más, sin olvidar la calidad de su geografía humana".
Consultado sobre si Punta del Este puede ser considerado un destino elitista, el constructor de Casapueblo responde: "Yo diría que es para todo aquel que ama la calidad de vida. Un grupo de gente especial, agotada por el trabajo o harta del ruido de las grandes ciudades, que busca la recreación sana, la tranquilidad, el silencio. No importan sus posibilidades económicas ni su posición en la vida".
"En definitiva, resume, puedo dar fe de que es un destino abierto a todos. Así sea el mochilero que viaja haciendo dedo, el estudiante que ocupa la carpa en un camping, el empresario que posee su residencia o el banquero que puede disfrutar de la suntuosidad de un hotel cinco estrellas. La culpa la tiene Solís por haberla descubierto."
De una u otra manera, lo cierto es que el mayor desafío actual de Punta del Este es vencer a la estacionalidad, ya que la temporada alta de verano es relativamente corta y el invierno ocupa varios meses. La primera gran ruptura tuvo lugar con la apertura del Conrad Resort & Casino, 10 años atrás, propiedad que permitió la realización de congresos, convenciones, incentivos y demás actividades afines, más allá de la tentación que significa su casino.
Benjamín Liberoff, asesor del Ministerio de Turismo de Uruguay, se refiere a las acciones que se están emprendiendo para vencer los altibajos que representa el fenómeno de la estacionalidad.
"Aunque todavía Punta del Este no es un destino para todo el año, dijo, estamos trabajando sobre objetivos a largo plazo que, con la cooperación europea, apuntan a ubicar a la ciudad como referente internacional en cuanto a calidad de vida y sustentabilidad."
"En tal sentido, añade, nos preocupa el reordenamiento territorial. No se van a otorgar autorizaciones de construcción porque sí. Se darán en determinadas condiciones, respetando porcentajes de áreas verdes y altura, sobre todo."
Para el funcionario, "si no se toman ciertos recaudos, el balneario terminará perdiendo a toda esa gente que lo elegía por ser único y exclusivo. No podemos matar a la gallina de los huevos de oro. Hay que reconocer que Punta del Este no tiene competencia directa en la región".
Y esto es indiscutible: el verano pasado, el rey del diseño, Ralph Lauren, llegó con sus Gulfstream privado para pasar unas vacaciones en la zona de La Barra. Otros vuelos especiales, con "ricos y famosos" a bordo llegaron desde Escocia, Italia, Rusia, Brasil, Argentina, entre otras naciones. Una ciudad, sin dudas, con "mucho vuelo".

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