1) Museo de Arqueología de Alta Montaña (Salta Capital)
Emplazado en el corazón de la capital salteña, el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) resguarda, estudia y difunde el hallazgo de los “Niños del Llullaillaco”, uno de los descubrimientos arqueológicos más destacados de los últimos años. Se trata de los tres niños (la Niña Rayo, la Doncella y el Niño), que fueron hallados -en marzo de 1999- en buen estado de conservación debido a las bajas temperaturas en la cima del volcán Llullaillaco, a 6.730 msnm. Allí yacían junto a una magnífica colección de 146 objetos que componían su ajuar, elaborados con diferentes materiales: oro, plata, valva, madera, tejidos, plumas, cuero, fibras vegetales, entre otros, en excelente estado de preservación natural (estudios realizados permiten suponer que vivieron hace más de 500 años, durante el apogeo inca).
De esta manera, el museo presenta el descubrimiento de manera didáctica y, al mismo tiempo, con una visión científica, permitiendo ver y comprender una cultura que aún permanece viva.
* La Niña del Rayo: tenía poco más de seis años. Estaba sentada con las piernas flexionadas, las manos semiabiertas apoyadas sobre los muslos y su rostro en alto. Luego de su entierro, una descarga eléctrica quemó parte de su rostro, cuello, hombros y brazos, así como sus prendas y parte del ajuar que la acompañaba.
Su cabello lacio está peinado con dos trenzas pequeñas y lleva como adorno una placa de metal. Sus ojos están cerrados y la boca, semiabierta. Como sinónimo de belleza y jerarquía, su cráneo fue intencionalmente modificado, adquiriendo una forma cónica.
* La Doncella: tenía aproximadamente 15 años. Estaba sentada con las piernas flexionadas y cruzadas, sus brazos apoyados sobre el vientre y el rostro mirando en dirección opuesta a la niña del rayo. Su cabello largo está peinado con pequeñas trenzas, como era costumbre en algunos poblados de los Andes. Posiblemente esta joven haya sido una “aclla” (“virgen del Sol”), educada en la “aclla huasi” (“casa de las escogidas”), un lugar privilegiado para las mujeres en el tiempo de los incas.
* El Niño: tenía siete años. Estaba sentado sobre una túnica gris con las piernas flexionadas y su rostro apoyado sobre las rodillas. Un manto de color marrón y rojo cubría su cabeza y mitad del cuerpo.
Como todos los hombres de la elite incaica llevaba cabello corto y un adorno de plumas blancas, sostenido por una honda de lana enrollada alrededor de la cabeza. Tiene una ligera deformación del cráneo que sugiere su origen noble.
Como parte de su ajuar se encontraban cuatro grupos de objetos en miniatura que representan caravanas de llamas conducidas por hombres, una de las principales actividades masculinas.
2) Tren Ecológico de la Selva (Parque Nacional Iguazú, Misiones)
Una fantástica propuesta para recorrer parte del Parque Nacional Iguazú es el Tren Ecológico de la Selva, impulsado a gas natural y convertido en uno de los paseos más atractivos del lugar.
Ideado exclusivamente para este parque (fue traído especialmente desde Inglaterra, y diseñado por una compañía especialista en trenes de paseo que también construyó máquinas para diversos parques de Asia y Europa), el diseño contempla las características especiales del clima y la frondosa vegetación que lo rodea. Además, es abierto con el fin de que los visitantes puedan tomar contacto directo con el entorno y vivan la experiencia de un paseo en medio de la selva.
El Tren Ecológico de la Selva tiene tres estaciones:
* Estación Central: a través de ésta se accede a los trenes que van a las estaciones Cataratas y Garganta. Dispone de sanitarios, cafetería y kiosco.
* Estación Cataratas: aquí comienzan y confluyen los senderos que comunican a los circuitos Inferior, Superior y el Sendero Verde. Funciona como un centro de distribución con una plazoleta, un área de descanso, servicios de comidas rápidas y sanitarios. * Estación Garganta del Diablo: desde aquí se accede al paseo Garganta del Diablo. Cuenta con servicios sanitarios y un local de comidas rápidas.
En total, el trayecto del tren tiene una extensión de 14 km., que se recorren en 25 minutos (estación Central a Cataratas, 10 minutos; Cataratas a Garganta del Diablo, 15).
Cabe mencionar que el atractivo es de alta accesibilidad y que no es necesario subir ningún tipo de escaleras durante el trayecto.
3) El histórico hotel Edén (La Falda, Córdoba)
El hotel Edén es uno de los íconos más significativos de La Falda, así como uno de los más cautivantes de la provincia. De estilo ecléctico -ostenta torres francesas y ornamentación alemana-, supo disponer de 100 habitaciones, 38 baños, comedor (10 mozos atendían a un promedio de 800 comensales), un gran salón de fiestas, salón-bar, sala de lectura, jardín de invierno, dos amplias terrazas, galería cubierta y un anfiteatro.
Su amplio jardín fue parquizado con 50 especies traídas de Europa.
Cuentan que, excepto los vinos y licores, todo se hacía en el hotel: contaba con una huerta, criadero de animales, y fábrica de embutidos, conservas y hielo.
Además, tenía un banco y taller mecánico propio, cabina para correos y telégrafo, usina eléctrica y una orquesta estable.
Por otra parte, contaba con una cancha de golf de 18 hoyos (se realizaban torneos internacionales), canchas de tenis de polvo de ladrillo iluminadas, de croquet y pileta de natación.
Además de su esplendor arquitectónico, pasó a la historia por las personalidades que se alojaron en él, entre ellos el poeta nicaragüense Rubén Darío; Albert Einstein; los presidentes argentinos Julio Argentino Roca y José Figueroa Alcorta; distinguidas familias argentinas como los Anchorena, Aleman, Bunge, Blaquier, Ortiz, Basualdo, Belgrano, Cornejo, Casaux, Demaría, Deheza, Ezcurra Elizalde, Escalante, Lavalle y Montes de Oca; e integrantes de la nobleza europea.
Sin embargo, el hotel también despertó rencores. ¿Por qué? Porque sus dueños de entonces, Ida y Walter Eichhorn, eran amigos de Adolf Hitler. Y se sabe que parte del dinero de las arcas del hotel colaboró con la campaña de ascenso a la Cancillería del Führer, en 1934.
Finalmente, en los ’60 comenzó el ocaso del que no se repondría jamás. Fue cerrado, desmantelado, y con el correr del tiempo víctima de saqueos que lo dejaron en el estado calamitoso en el que hoy se encuentra.
Aun así, el 8 de agosto de 1988 fue declarado Monumento Histórico Municipal por el Concejo Deliberante de la Municipalidad de La Falda. También fue reconocido como Monumento Histórico Provincial y se realizan gestiones para otorgarle tal carácter a nivel nacional. Actualmente se realizan visitas guiadas.
4) Excursiones lacustres en San Carlos de Bariloche (Río Negro)
Navegar por los tranquilos lagos del sur observando el colorido y los sabios contrastes de la naturaleza es uno de los grandes placeres que puede darse el turista en la Patagonia.
Una alternativa es visitar, de manera conjunta, la isla Victoria y el Bosque de Arrayanes, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, partiendo desde Puerto Pañuelo, ubicado a 25 km. de la ciudad (se recomienda tomar la excursión de día entero, ya que el regocijo de los sentidos está garantizado).
Luego de 30 minutos de navegación se accede a Puerto Anchorena, en la zona central de la isla, donde se encuentra el centro de servicios. Desde allí pueden escogerse diversas opciones de caminatas -guiadas o libres- por senderos demarcados. Cada rincón de la isla propone una experiencia para disfrutar a pleno.
La salida continúa con la navegación hasta la península de Quetrihué, donde yace el otro gran atractivo: el Parque Nacional Los Arrayanes. A través de un sendero entablonado se observan magníficos ejemplares de esta especie, con troncos anchos, de corteza color canela con manchas blancas, y alturas que superan los 15 m., que conforman un tupido bosque.
Puerto Blest y la cascada de los Cántaros es otra de las propuestas imperdibles. Alimentar a las gaviotas desde el catamarán es sólo una de las innumerables experiencias que depara.
El paseo comienza en Puerto Pañuelo, desde donde un catamarán navega rumbo al brazo Blest del lago Nahuel Huapi, en cuyo ingreso se avista la isla Centinela, donde descansan los restos del perito Francisco Pascasio Moreno, creador de los Parques Nacionales argentinos.
Tras una hora de navegación se arriba a Puerto Cántaros, en plena selva valdiviana, donde se asciende por un sendero escalonado hasta el lago Los Cántaros, cuyo desagüe alimenta a la cascada. Además, algunos miradores en el sendero permiten contemplar los saltos sobre las rocas.
Posteriormente se regresa a la embarcación para cruzar hasta la otra orilla, donde espera Puerto Blest, con sus encantadores senderos y colores que deparan muchas aventuras.
Verano en Argentina
1) Entrada libre y gratuita. Martes a domingo y feriados de 11 a 19.30. Lunes cerrado. Informes: (0387) 4370499 2) El horario de atención al visitante en el área Cataratas del Parque Nacional Iguazú es de 8 a 18 (verano/invierno). Valor de las entradas adultos: general, $ 85; Mercosur, $ 45; residentes argentinos, 25; residentes misioneros, $ 10; jubilados argentinos, $ 10; jubilados misioneros, $ 5. Valor de las entradas menores (entre 6 y 12 años): general, $ 45; Mercosur, $ 25; residentes argentinos, $ 10; residentes misioneros, $ 5. Informes: (03757) 491469/0800-266-4482. 3) En el hotel se efectúan visitas guiadas diurnas y nocturnas los lunes, miércoles y jueves. Ubicado al final de la Av. Edén (1400), luego de la fuente que corona a esta arteria. Informes: 0351-4348260/64 (Agencia Córdoba Turismo)/4373-4277 (Casa de Córdoba en Buenos Aires). 4) Informes: (02944) 422484/431484/[email protected].
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