"¿Viste alguna vez la melodía de los brillos? ¿La viste ondular, todavía de gasa, desde tus pies al cielo, sobre el río?" Juan L. Ortiz.
Una melodía de la naturaleza
Con una privilegiada naturaleza, y situada entre los ríos Paraná y Uruguay, la provincia de Entre Ríos dispone de una oferta turística tan variada como los verdes de su territorio. En ese sentido, las propuestas incluyen playa, carnaval, termas, aventura, avistajes, turismo rural, pesca, golf y cultura, un amplio abanico en el que cualquier tipo de vacacionista puede encontrar su opción.
En los últimos tiempos, el destino que más notoriedad ha cobrado –gracias a sus ya famosos carnavales– es Gualeguaychú, que invita a pasear por su hermosa costanera y contemplar panorámicas de la isla Libertad, el viejo puente Méndez Casariego, el puente internacional San Martín, que la une con la ciudad uruguaya de Fray Bentos; y el parque Unzué. En tanto, el balneario Ñandubaysal ofrece espacio para carpas, 15 dormis de madera y zona para casas rodantes, además del restó-pub Skorpio, ideal para contemplar los atardeceres. En el Ñandubaysal es posible practicar la pesca, realizar cabalgatas guiadas y desarrollar actividades acuáticas como kayak, moto-ski o windsurf, a la vez de observar carpinchos, vizcachas, ciervos, ñandúes y más de 250 especies de coloridas aves.
Continuando el corredor del río se llega a la localidad de Concepción del Uruguay, donde el visitante tiene la posibilidad de disfrutar de playas de arena fina y blanca, como las del balneario Banco Pellay, situado a pocos km. del centro de la ciudad. Otros balnearios, donde también se puede pescar y acampar, son Parque del Sur, Patagonia e Itapé. Asimismo, el Parque Costanera Norte es ideal para apreciar las aguas del arroyo El Molino, que pasan a sus pies. También está la opción de visitar hermosas edificaciones como la basílica de la Inmaculada Concepción y el Palacio Santa Cándida.
A 35 km., por la ruta 39, se encuentra el Palacio San José, residencia del general Justo José de Urquiza, que ofrece visitas guiadas todos los días. De estilo italiano con ecos del colonial español, posee un bello jardín francés en su acceso y una planta principal con 38 habitaciones dispuestas alrededor de dos encantadores patios. Dispone, además, de una capilla, pulpería, un palomar y hasta un lago artificial. Además de visitar sus instalaciones, es posible realizar paseos en carruajes antiguos por la glorieta.
PALMERAS, LA GRAN REPRESA Y TURISMO RURAL.
A 40 km. al norte, por la ruta 14, se encuentra la ciudad de Colón, con sus construcciones de principios del siglo XX frente a una hermosa costanera que bordea los 7 km. de playas sobre el río Uruguay. La oferta de naturaleza incluye al parque Heminio Quirós, que hace las veces de mirador. Pero la atracción excluyente es el Parque Nacional El Palmar, con palmeras yatay de hasta 800 años. La reserva combina fauna regional, bandadas de pájaros multicolores, vegetación agreste, médanos, arroyos y playas.
Siguiendo el trayecto aparece Concordia, que cuenta con un complejo termal con varias piletas. Uno de sus principales atractivos son las ruinas de San Carlos, una antigua mansión con escalinatas de mármol y muros avejentados, perteneciente a una familia de la aristocracia del siglo XIX. A 18 km, en el paraje Ayuí, se encuentra la represa de Salto Grande. La impactante obra de ingeniería ofrece visitas guiadas durante las cuales se proyecta un video, se brinda una breve charla y se la recorre en vehículos conociendo el complejo, el puente internacional que la une con Salto (Uruguay), una parada para observar la represa desde un mirador y el acceso a la sala de máquinas.
Otra localidad que brinda la posibilidad de hacer turismo es Federación, situada sobre las claras aguas del lago homónimo. Hay un moderno complejo de aguas termales, que abarca 9 ha. forestadas y parquizadas dentro del casco urbano. Además se puede conocer el complejo Las Garzas, realizar safaris fotográficos, recorrer el lago en lancha o canoas, y practicar jet-ski.
En tanto, Gualeguay, en el sur de la provincia, sobre la margen derecha del río que lleva su mismo nombre, cuenta con una interesante oferta de turismo rural en antiguas residencias de campo acondicionadas y rodeadas de flora y fauna autóctonas. Proponen caminatas guiadas por senderos campestres, riberas y bosques; cabalgatas, participación en tareas propias del lugar; y deportes. Esta localidad, conocida como la “Capital de la Cordialidad”, tiene un importante carnaval, además de propuestas de pesca en ríos y arroyos, deportes acuáticos, playas y balnearios, mientras que en la ciudad hay edificios históricos de gran belleza como El Club Social, la iglesia San Antonio y el Teatro Italia. Muy cerca se encuentra Puerto Ruiz, pueblo natal del gran poeta Juan L. Ortiz.
PAISAJE Y DESCANSO.
Paraná, capital de la provincia, invita a pasear bordeando la orilla del río por el Parque Urquiza, un espacio de 44 ha. sobre las barrancas del Paraná con escalinatas entre cascadas y vertientes, fuentes de agua, juegos infantiles y monumentos y esculturas; y a visitar la Catedral Metropolitana y el conjunto arquitectónico que formó parte de la época en que Paraná fue la capital de la Confederación Argentina, patrimonios concentrados alrededor de la Plaza 1º de Mayo.
Una escapada interesante es la visita a las Aldeas Alemanas del Volga, hacia el sur.
Otras actividades que el turista no debe dejar de realizar son las visitas a Villa Urquiza, Hernandarias y Piedras Blancas, a pocos kilómetros de la ciudad, donde se realizan excursiones en 4x4, cabalgatas, mountain bike, pesca, regatas y agroturismo.
Entre los atractivos cercanos a Paraná se encuentran las Termas de María Grande.
Conocida también como La Ciudad de las Siete Colinas por sus lomadas, Victoria se ha convertido en uno de los destinos que más ha crecido en los últimos tiempos. Y no es casual: está ubicada en el delta del Paraná, a 350 km. de Buenos Aires, tiene balneario con óptimos servicios y áreas exclusivas para la pesca, además de una hermosa avenida costanera. En el centro urbano, declarado Patrimonio Histórico Nacional en 2002, asombra la gran cantidad de delicadas rejas que adornan los frentes edilicios, herencia de los expertos herreros italianos que llegaron a la zona en 1948. Alrededor de la Plaza San Martín están la parroquia, el Palacio Municipal, la Vivienda de la Confederación, el Mercado Municipal y el Club Social, además del Museo de la Ciudad. A unas cuantas cuadras de allí está el barrio Quinto Cuartel, cuyas casas del siglo XIX merecen una visita.
Fuera de la zona céntrica, uno de los atractivos más interesantes es la reserva ecológica Monte de los Ombúes.
Pero claro, en primavera o verano es ineludible disfrutar del balneario local, que cuenta con sanitarios, vestuarios, parrillas, áreas de recreación, una cantina-comedor y predios especialmente montados para la práctica de remo, velerismo, windsurf, kayac y jet-ski.
Así espera Entre Ríos a los visitantes: con todos los brillos de sus verdes a pleno e invitando a un relajado descanso en medio de su privilegiada naturaleza.
Como se sabe, los baños termales son muy convenientes para el cuerpo y la relajación. La mayoría de los efectos medicinales provienen de un agua caliente natural rica en sales minerales. En ese sentido, el suelo de Entre Ríos permite la existencia de numerosos sitios donde se brinda este servicio. Se trata de instalaciones con piscinas de aguas termales a diferentes temperaturas, que además ofrecen vestuarios, duchas, enfermería, socorristas y restaurantes. Hay complejos termales en las localidades de La Paz, María Grande, Chajarí, Federación, Concordia, Colón, Villa Elisa, San José, Villaguay, Gualeguaychú, Basavilbaso, Concepción del Uruguay, Termas del Ayui, Punta Viracho, Guaychú, y Victoria del Agua – Parque Acuático Termal.
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